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Reseña: Un día de diciembre

Reseña un día de diciembre

Un día de diciembre es, junto a Piso para dos, la mejor comedia romántica que he leído en 2019. O el mejor chicklit, aunque creo que este es más difícil de posicionar. Pero ya sabes, la cabra tira para el monte…

De qué va Un día de diciembre

Un día de diciembre
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Aunque no me gusta mucho leer las sinopsis de los libros antes de su lectura, con este hice una excepción y con eso supe que me iba a gustar. Porque Laurie no cree en el amor a primera vista hasta que ve a un chico en la parada del autobús. Ella iba dentro, y solo con un cruce de miradas se queda prendada de él, y está convencida de que a él le ha pasado lo mismo.

Está segura de que es el hombre de su vida, por lo que inicia una loca búsqueda que incluye todos los pubs de la ciudad. Lo encuentra un año después, cuando su mejor amiga, Sarah, se lo presenta como su nuevo novio, ese con el que lleva saliendo un mes y que la tiene enarmoradísima. No hacía más que repetirle que se tenían que conocer y Laurie lamenta que lo hayan hecho. Ahora, ¿qué puede hacer? Lo único que se le ocurre es callar, porque Sarah está muy enamorada y él no parece recordar que ya se conocían.

La serendipia

Serendipia es una palabra que me ha gustado siempre. Esa y procrastinación, pero mejor no mentamos a la bicha no sea que deje este artículo a medias de escribir. Serendipia: me gusta cómo suena, el viaje que tiene que dar la lengua para pronunciar las cuatro sílabas.

Pero si me gusta la palabra en sí, su significado me vuelve loca. Según santa wikipedia, Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta. No me digas que no es maravilloso. Mi yo de diecisiete años así lo creía, y dejaba decisiones como las del amor en manos del destino.

Una serendipia maravillosa fue que cuando me di el primer beso con mi marido sonara en un coche la misma canción con la que nos conocimos e hicimos manitas. Desde entonces se convirtió en nuestra canción. Conocerle aquel primero de enero fue una serendipia también. Creo que hay cosas que no podemos explicar y que convierten parte de nuestra vida en magia.

Para Laurie, fue una serendipia encontrarse con los ojos de aquel chico en la parada del autobús. Tuvo un momento maravilloso, de magia absoluta, en el que solo estuvieron ellos dos en el mundo. El problema es que el momento fue demasiado corto y ninguno de los dos reaccionó de manera que tuviera un final feliz. Ni ella bajó del bus ni él subió, por lo que se quedaron tan solo con el recuerdo de una mirada.

Un día de diciembre a través de los años

Con esa premisa, la verdad es que me esperaba otra cosa. Creía que iba a ser una de esas novelas rápidas, no por su velocidad de lectura (que eso sí lo cumple, la verdad), sino porque la historia sucedería en poco tiempo. Meses, como mucho.

Pero no, al contrario. Es una historia que se va cociendo a fuego lento y en la que transcurren muchos años desde que Laurie descubre a Jack en la parada del autobús hasta que ambos reconocen que se conocieron ese día. Hasta llegar a ese final, los personajes se esconden cosas entre sí, y avanzan en sus vidas.

Laurie y Sarah, su mejor amiga, viven sus vidas, la una ignorante de que su novio le sube las pulsaciones a la otra. Pero nada sucede entre Laurie y Jack porque ambos son leales a Sarah. Y mientras tanto el tiempo pasa, Laurie conoce a alguien, la vida se abre paso.

Y evolucionan. Una de las cosas que más me ha gustado es que los años no pasan en balde. No te encuentras al mismo personaje que iba en el autobús ese día de diciembre con ambiente festivo a su alrededor. Todos los personajes crecen, maduran a lo largo del tiempo, toman decisiones en sus vidas que traerán consecuencias con las que tendrán que lidiar.

Es tan realista en ese sentido que ha sido casi un shock terminar la novela y darme cuenta de que eran personajes ficticios. Bien podrían haber sido vecinos, amigos o primos míos de tan reales que se me figuraban.

Los propósitos de año nuevo

Propósitos de año nuevo

Cada año arranca con Laurie haciendo una lista de propósitos de año nuevo. Esto me hizo empatizar mucho con ella, porque es algo que yo misma solía hacer. Escribí un diario durante muchos años, y aunque no era muy constante, la entrada de los propósitos de año nuevo nunca faltaba. Siempre eran propósitos de mejorar aunque eran poco realistas, inalcanzables. Como adelgazar veinte kilos sin dejar de comer. Pues va a ser que no.

¿Quién no se ha hecho propósitos de año nuevo? En los míos muchos años figuraba el de dejar de fumar y el de ir al gimnasio. Conseguí dejar de fumar, pero ahí se quedó toda mi fuerza de voluntad porque no he vuelto a conseguir nada, ni ir al gimnasio, ni adelgazar ni nada. Laurie en eso es más lista que yo y a medida que va madurando sus propósitos de año nuevo se van volviendo más asequibles.

Laurie tiene sus propósitos que van cambiando cada año. Desde encontrar al chico del autobús, hasta el de olvidar al chico del autobús pasando por el típico de mejorar en el trabajo. Cuando ve a Jack con su mejor amiga se quiere morir allí mismo, pero luego lo va tragando gracias a verla a ella feliz.

Por qué leer Un día de diciembre

Porque es una novela deliciosa, realista, que hace una radiografía de la vida de una chica cualquiera que se queda prendada de un sueño. Cuando ese sueño le explota en la cara ella se debe adaptar y lo hace como puede para no perder a su amiga más querida.

Pero la vida da muchas vueltas y en este ir y venir a Laurie le pasan muchas cosas. Como nos han pasado a cualquiera. La autora te cuenta estas cosas de manera fluida y muy entretenida, haciendo de los protagonistas personas que parecen formar parte de tu vida.

Te animo a leer Un día de diciembre porque es entrañable, porque si te gustan las novelas chicklit te va a encantar esta, aunque no sea tan histriónica como la media del género. Laurie no es Bridget Jones haciendo el ridículo, pero ahí radica lo bueno: Laurie es una chica normal como lo soy yo o lo puedes ser tú. Con una vida normal, un trabajo normal a la que le pasan cosas normales.

Porque, aunque no te lo creas, la serendipia existe. Conozco algún caso de haberse conocido como Laurie y Jack, en el autobús, aunque en el caso que yo conozco la chica sí que bajo del bus y allí mismo comenzaron su historia de amor. Mi relación con mi marido está cargada de magia y serendipia desde el día que nos conocimos. No hace falta creer en la magia para que la magia crea en ti: simplemente hay que vivir y recibir los regalos que te da la vida.

Lee Un día de diciembre y sabrás de qué estoy hablando.

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A no ser que lo hayas leído ya, en tal caso: ¿te gustó tanto como a mí?

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2 thoughts on “Reseña: Un día de diciembre”

  1. A mi me encantó, la leí del tirón prácticamente, fue mi última y mi primera lectura del año. Lo único que me faltó es un epílogo al final, después de contarnos la historia durante tantos años esperaba saber algo más de ellos en un futuro,peeeero, aún así fue una lectura genial. 🥰

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