Conociendo a Autoras Chick Lit

Sophie Kinsella: el chicklit más divertido

Este mes lo voy a dedicar a conocer a otra gran autora del género chicklit: Sophie Kinsella.

Quién es Sophie Kinsella

Una vuelta rápida por wikipedia te dirá que Sophie Kinsella es el pseudónimo de Madeleine Sophie Wickham, escritora británica.

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Tiene al menos dieciocho novelas escritas bajo este pseudónimo, nueve de ellas dedicadas a Becky Bloomwood: la protagonista de Loca por las compras. Hasta la fecha es la escritora más divertida que he leído. Es posible que ninguna de sus novelas gane un premio Nobel, pero yo le haría un monumento solo por las horas de diversión que me ha hecho pasar.

Yo la conocí gracias a mi hermana pequeña, que me pasó un par de libros suyos, de la serie Loca por las compras. Me los dejó diciendo que eran de mi estilo y que me iban a gustar. Lo malo es que me dejó el número dos y el número tres de la serie.

Pero, con un suspiro, me dije «no hay miedo», y lo empecé a leer por el número dos. No importó, ya lo digo, porque además, sin saberlo, ya había visto la película. Ya sabemos que las películas no suelen ser iguales que los libros, pero me sirvió para conocer al personaje y no estar muy perdida en la lectura de la segunda aventura.

A partir de entonces fue amor a primera vista. No es que me comprara todos sus libros en papel, como con Marian Keyes, pero sí que he procurado leerlos todos: o en digital, sacándolos de la biblioteca, o sí, comprando la edición bolsillo.

La princesa

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Por eso la considero la princesa del chicklit, ya que el puesto de reina se lo otorgué a Marian Keyes. Además, no es la típica princesa seria, con un vestido monísimo, que se mantiene estoica al lado del trono, no. Es una princesa payasa, que viste deportivas con el traje de noche y lleva siempre la tiara torcida de un modo que resulta adorable. Porque si algo caracteriza a Sophie Kinsella es su sentido del humor.

La narrativa de Kinsella siempre es divertida. Las situaciones, las protagonistas, el ambiente. Son novelas que se leen rapidísimo, y que te ayudan a desconectar cuando la realidad que vives es, digamos, antipática. A mí me han acompañado en situaciones bastante deprimentes per se: en las salas de espera del hospital, en la convalecencia en casa, cuando mi cabeza no daba para pensar más allá de levantarme de la cama.

Pero gracias a las novelas de Sophie Kinsella conseguía distraerme y evadirme, y por un momento no era yo, sino una joven bastante torpe (otro rasgo en común de las protagonistas) e inocentona a la que le pasaban cosas entre entrañables y embarazosas.

Loca por las compras

Sophie Kinsella Loca por las compras

 

Como ya he contado antes, lo primero que leí de ella fue el número dos y el número tres de Loca por las compras. Más tarde me agencié también el primero, donde pude comprobar algunas diferencias con respecto a la película (pero ya hablaré de ellas en otra ocasión).

Loca por las compras nos narra las peripecias de Becky Bloomwood, una joven que se muda a la ciudad y empieza a desarrollar una pulsión hacia las compras: es una verdadera enfermedad. Durante toda la saga la vemos luchar contra su adicción, a veces con más éxito y otras con menos, pero en el momento en que ella es consciente de que tiene un problema lo intenta atajar.

Nueve entregas dan para muchas aventuras, y en todas ellas nos damos perfecta cuenta de que unas adicciones están peor vistas que otras. O como decía mi abuela: en todas partes cuecen habas. Porque es verdad que Becky tiene un problema con las compras, pero los demás personajes no son unos santos.

Las otras novelas de Sophie Kinsella

Pero no todo es Becky Bloomwood en el universo Kinsella. Tiene otras novelas con otras protagonistas. Todas ellas mujeres, todas ellas divertidas. Me alucina y me llena de estupor al tiempo (por eso de la envidia de escritora que a veces me ataca) leer tal cantidad de historias diferentes, llenas de situaciones embarazosas para quien las vive, desternillantes para quien las lee.

Todas las novelas (incluídas las de Becky) tienen algo en común: la narración es muy ágil y adictiva, la historia te la cuenta la protagonista en primera persona y tiene muchas situaciones en las que te llevas la mano a la frente, diciendo: «¡Cómo ha podido meterse en ese lío!».

Para muestra, tres botones

Tengo tu número

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Poppy es una fisioterapeuta que está a punto de casarse, pero en una fiesta unos días antes de la boda, pierde el anillo de compromiso. Sale a la calle a llamar por teléfono, con tan mala suerte que un motorista le roba el móvil. Pero no está todo perdido: encuentra un móvil nuevo en una papelera del hotel.

Con esta premisa, que ya es bastante loca de por sí, nos desgrana una novela divertidísima donde Poppy se meterá en algún que otro lío por contestar emails que no debería.

La reina de la casa

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Una broker de la city londinense comete un único error en su carrera que la hace colapsar. Huye de manera precipitada y acaba en una casa de las afueras, donde por un pequeño malentendido acaba contratada como doncella. Ella, que no sabe ni para qué sirve un plumero.

Se va adaptando al puesto, no sin dificultades que acarrean un sinfín de situaciones cómicas, y sale del letargo que la llevó hasta la casa, lo que la lleva a ver su anterior vida desde otra perspectiva.

No sé cómo contar más sin desvelar nada de la lectura. Lo único que puedo añadir es que es divertídisima y que hace recapacitar sobre las personas que solo viven para trabajar.

Una chica años veinte

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La última novela de Sophie Kinsella que he leído y con la mejor me lo he pasado. Arranca la novela en el funeral de la tía de Lara, que no vive su mejor momento. Pero la vida se le complica cuando se le aparece el fantasma de su tía, Sadie, pero no como la anciana de 105 años que acaba de morir, sino como la jovencita que fue. Además, con unas ganas locas de fiesta.

Acompaña a Lara durante un tiempo, haciéndole la vida aún más complicada. Pero aunque se llevan mal al final se cogen cariño y terminan por ayudarse mutuamente.

Sé que no le hago justicia con estas líneas, pero es tan divertido que no me gustaría chafar el descubrimiento a nadie. Es un libro indispensable si te gusta el chicklit (aunque hay quien lo considera comedia romántica, yo barro para casa) y si te gusta Sophie Kinsella más todavía. Pero si no conoces a la autora te recomiendo que empieces por la serie de Becky y te dejes este para un momento especial: es tan bueno que si empiezas por aquí todo lo demás de Kinsella te parecerá peor.

Si has leído mi entrada de objetivos de mayo sabrás que tengo la última novela suya esperando en mi estantería. Espero poder leerlo pronto y contarte qué me ha parecido.

Y tú, ¿conocías a Sophie Kinsella? ¿Cuál ha sido el libro que más te ha gustado de ella?

 

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