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Proyecto Bruno: reseña de una comedia romántica juvenil

Proyecto-Bruno

Proyecto Bruno es la última comedia romántica juvenil que ha escrito Ana González Duque. Como ya he comentado por Instagram, a Ana la conocemos en los sectores de los autores independientes porque sabe mucho de márketin online destinado a escritores, pero también es escritora. De comedia romántica y de fantasía juvenil.

Pequeño crossover: cómo se llega a la comedia romántica juvenil

En realidad no lo veo tan complejo. Por un lado Ana escribe comedias románticas y por otro fantasía juvenil. Solo tuvo que tachar la palabra fantasía y pasar la palabra juvenil al otro bando. ¿Ves? No es tan difícil. O eso, al menos, nos hace creer ella. En este vídeo ella misma te habla de su novela.

Nos lo contará en unas semanas porque tengo una entrevista suya preparada, pero sé que Proyecto Bruno fue una idea que tuvo con su hija mayor y por eso ha sido una de las novelas que más le ha gustado escribir. Por el salseo que tenía con su hija cuando llegaba del instituto y le preguntaba qué tal llevaba el borrador. Por cierto, su hija es la que ha ilustrado la maravillosa portada y contraportada del libro.

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En la contraportada tenemos a Elena

Proyecto Bruno

Proyecto Bruno es una novela que se lee sola. Tiene pocas páginas, y la verdad es que te da hasta pena cuando la terminas. Yo quería más. Y no descarto volver a leérmelo. Si no lo he hecho todavía es porque aún lo tengo reciente en la memoria, y me gustaría olvidarlo primero un poco.

Cuenta la historia de Ed, y de su amiga Elena. Ambos pertenecen al grupo de los raritos del instituto, y están muy orgullosos de serlo. Cuando Bruno llega de nuevas al instituto, a nadie se le escapa lo guapo que es. Por eso Elena traza un plan para conquistarlo basándose en el método científico. Mientras, Ed se muere por sus huesos, pero da la batalla por perdida. Aunque resultara que Bruno fuera gay, cosa que no parece, el mismo Ed aún no ha salido del armario. No se lo ha contado ni siquiera a sus amigos, y no sabe qué van a pensar de él cuando se enteren.

Historia inclusiva

Es una de las novelas más inclusivas que he leído últimamente, y me encanta. Porque la vida es diversa, las novelas también deberían serlo. Y más si es una comedia romántica juvenil (cuya mayor diferencia con el chicklit es la historia de amor, en las comedias románticas suele ser el eje central) En este género lo normal es que la protagonista sea hetero, y la historia de amor gire en torno a esa pareja heteronormativa. Suele haber gays, pero son los amigos. (Me temo que mi Valentina cumple el cliché, espera un momento que voy a por un látigo a fustigarme un rato). Sin embargo Proyecto Bruno, no. Esta es una historia de un trío, pero el objeto de deseo es un chico, y los aspirantes son una chica y un chico.

Nos van contando sus pensamientos con su propia voz, alternando entre Ed y Elena, y eso le da un punto extra. Creo además que trata temas muy actuales y muy importantes para la edad a la que va dirigida. Y eso me lleva al útlimo punto.

Comedia romántica juvenil apta para adultos

Que nos conocemos, y en cuanto vemos la etiqueta juvenil a algo, nos echa para atrás. Vale, a algo no. A un libro. Porque para otras cosas nos lanzamos como los patos a por los gusanitos en el parque. Una crema para tener la piel más juvenil: allá que vamos. La colección de ropa que te hace parecer juvenil: nos damos de tortas. Pero comedia romántica juvenil: uhhh, eso no es para mí, que yo ya soy una adulta hecha y derecha. Y si tienes hijos además puedes comer huevo, que no sé qué significa pero mi padre lo decía un montón así que algo será (la frase era: cuando seas padre comerás huevo. En serio, no la he entendido en mi vida, si sabes qué significa, dímelo, por favor).

El caso es que sí, Proyecto Bruno es una comedia romántica juvenil. Pero, oye, ¿acaso no has pasado tú también por esa época? Sinceramente, es verdad que los tiempos son distintos, porque esta generación tiene internet y un oceáno de información a mano siempre, pero al final los miedos son los mismos por los que pasamos nosotros también.

Yo, que, aunque me gustaría, de juvenil solo tengo (y a veces) la actitud (y alguna prenda de ropa), lo he disfrutado muchísimo. No me ha parecido ajeno a mí para nada, ni extraño, ni como si hablaran de seres de otro planeta.

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Yo soy de #teamEd

Opinión final

No puedo hacer más que recomendar esta novela. Proyecto Bruno es una delicia. A mí me llegó justo un día que lo había pasado mal. Una prueba médica me había dejado el cuerpo del revés, y no estaba tampoco en mi mejor ánimo. Me alegró ya haberlo sacado del buzón (gracias Ana, por enviármelo), y me pudo la curiosidad. Lo empecé esa misma tarde y me lo acabé esa misma tarde. Lo devoré. La historia te atrapa de tal modo, y es tan bonita que no lo quieres soltar. Me alegró un día malo, y eso siempre hay que agradecérselo a los autores.

Por eso, que no te eche para atrás el apellido juvenil. Sí, es una comedia romántica juvenil, pero si te gusta el género, esta novela te encantará. De verdad de la buena. Si te he convencido, lo tienes en Amazon en papel y en digital.

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Y si te gusta el chicklit estoy preparando una súper guía de lectura con 50 (ni una ni dos, ¡50!) novelas que no te querrás perder. Para que te la envíe en cuanto esté lista puedes suscribirte aquí debajo. Además, de vez en cuando te contaré chismorreos. ¿Te lo vas a perder?

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4 thoughts on “Proyecto Bruno: reseña de una comedia romántica juvenil”

  1. Pues me parece interesante y además por lo que veo se lee super rápido, estoy deseando leer esa entrevista 🙂 un besote

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