Comedia romántica

Downton Abbey: 5 razones por las que vivir allí

23 enero, 2020
5 razones para vivir en Downton Abbey

Downton Abbey es una serie de época ambientada en un pueblo al sur de Londres que tiene 6 temporadas y una película. Tuve la suerte de descubrirla tarde, cuando ya estaba completa, y digo la suerte porque así he tenido la oportunidad de verla de principio a fin sin esperas. Sin tener que aguantarme para la siguiente temporada, sin interrupciones. Me la puse un día y no tuve vida hasta que me la terminé. No digas que no te avisé: quiero vivir en Downton Abbey porque engancha cosa mala.

Pero ¿de qué va Downton Abbey?

Downton Abbey

Downton Abbey da comienzo con la noticia del hundimiento del Titanic. Reciben la noticia en la casa (donde planchan los periódicos para secar la tinta y que los señores no se manchen las manos), lo que crea un gran revuelo. Y es que el hundimiento del Titanic les afecta personalmente: en el barco viajaba el único heredero de Downton Abbey, y con él muerto deben buscar otro.

Ese otro resulta ser un primo lejano. Debe ser un hombre, ya que hablamos de 1912, cuando no se contemplaba la posibilidad de que heredara una mujer. Les trastocan todos los planes porque el heredero que habían elegido, de la familia también, aunque lejano, estaba prometido con la hija mayor, con lo que al final el patrimonio se quedaba en casa. Con el nuevo heredero en el horizonte no se sabe qué va a pasar, si se va a casar con otra o si, dios no lo quiera (las minúsculas las pongo yo), lo vende y se lleva su fortuna a otra parte.

A partir de ahí comienza una historia de intriga familiar, de patrimonios heredados y de la vida de los aristócratas y los sirvientes. Aunque la verdadera protagonista es la casa, la inmensa casa que tiene nombre propio, y que, según palabras del propio Richard, cabeza de familia, conde de Grantham, no les pertenece a ellos, sino que solo son sus guardianes.

Una de las cosas más bonitas de la serie (y por lo que engancha tanto) es que la familia aristocrática se preocupa por sus sirvientes como si fueran de su propia familia, aunque sean los primos pobres que no tienen títulos. Los ayudan cuando pueden y siempre están pendientes de que estén bien tanto de salud como anímicamente.

La tienes en Amazon Prime Video.

Downton Abbey y el chicklit

Pero, Pilar, si a mí lo que me gusta es el chicklit, ¿por qué me hablas de una serie de época? Me preguntarás, y con razón. Ay, amiga, te hablo de esta serie porque sé que te va a gustar. Es verdad que tiene poco que ver con el chicklit, que habla de chicas modernas, como pasa en The Bold Type, pero todo viene de alguna parte, y las chicas modernas no seríamos así si no hubieran existido personas como Edith Crawley, por ejemplo, que se niega a cumplir su papel de solterona y se hace cargo de un periódico, o de Sybill que se rebela contra su propio padre por amor.

Te gustará porque a las que nos gusta el chicklit también nos gustan las historias románticas, los trajes de época y los peinados bonitos. Nos gusta de vez en cuando una buena historia de época. Y aquí tenemos de todo lo que nos gusta.

¿Cuánto personal de servicio hay en Downton Abbey?

Uff, o más. Comenzamos la serie como en la década de los diez del siglo pasado, y es una época de abundancia y de otro estatus social. Los señores y los sirvientes no se deben mezclar, solo se juntan si los unos están sirviendo a los otros. Las vidas de unos y de otros son muy diferentes y así ha de ser. Es el orden establecido y así lo acatan tanto unos como otros.

La familia al completo

Mientras la familia vive su disoluta vida, a su alrededor hay casi una revolución para que esta vida sea así de disoluta. Si van a cazar tienen a un mozo que les prepara las escopetas, para que quien la vaya a disparar solo tenga que mirar por el objetivo y disparar. Si van a comer tienen varios mayordomos que les sirven la comida, y otro exclusivo que les sirve el vino. Si se van a bañar tienen a un ayuda de cámara o a una doncella que les ayuda a desvestirse, enjabonarse y vestirse de nuevo. Para bajar a cenar deben ir de gala, pero no se visten solos, tienen a las doncellas o a los ayudas de cámara para vestirles y peinarles. No se abotonan un solo botón de la camisa, no les hace falta. Tienen a alguien que lo hace por ellos.

El paso del tiempo

Una de las cosas que más me ha gustado de Downton Abbey es cómo reflejan el paso del tiempo y cómo van incorporando las novedades que trae consigo. Al principio de la serie acaban de hacer la instalación eléctrica, y hay personas que aún le tienen miedo a una simple lámpara. Todavía usan quinqués para iluminarse y no hay teléfonos. El teléfono se instala más tarde, se ponen dos, uno para el servicio y otro para la familia. Supone una novedad importante y crea un gran revuelo. Al igual que la llegada de la radio, del primer tostador eléctrico o el primer secador de pelo. Son novedades que van llegando a la casa poco a poco, obligados por el paso del tiempo a pesar de que hay quien se opone a ello.

Cartel película Downton Abbey

La Primera Guerra Mundial

La Gran Guerra lo cambia todo, y la vida disoluta que lleva la familia deja de serlo a favor del país. Todos deben arrimar el hombro y Downton Abbey, con todo ese espacio desaprovechado, no puede quedarse fuera. De modo que se convierte en hospital de campaña.

La Gran Guerra cambia también parte de la mentalidad de la gente. Se está fraguando el comunismo y el socialismo, y la vida que llevan los ricos, privilegiada, peligra. Esto lo plasman muy bien, gracias a que dan la visión de todas las partes, de los aristócratas y de los sirvientes.

Lo mejor: los personajes

Tanto los de la familia Crawley, los ricos, como los de los sirvientes, con Carson, el mayordomo mayor a la cabeza, son los que dan vida a la serie. Para mostrar la vida de entonces y los cambios que sufrió el siglo, tan vertiginosos, lo deben hacer mostrando la vida de varias personas, y esto es lo que al final engancha de la serie. El conde que no quiere hacer frente a los cambios, al igual que el mayordomo Carson, que es estricto con todo lo que eso conlleva, lo único que consiguen es que la gente se rebele a sus espaldas, y que el cambio continúe sin contar con ellos.

La vida de la mujer no era fácil a principios del siglo pasado y en la serie queda buena constancia de ello. Tanto para las ricas como para las pobres, todas están atadas al matrimonio, y si no consigues casarte te conviertes en una solterona amargada.

Las cinco razones por las que quiero vivir en Downton Abbey

Como ya digo, me vi las seis temporadas del tirón. Las tienes disponibles en Amazon Prime. Me absorbió tanto que me imaginaba vivir allí, con la familia Crawley, ser una más entre sus filas, igual la sobrina descarada que quiere desafiar a sus padres saliendo por la noche a bailar. O siendo la hija mediana, la que nunca es tenida en cuenta, pero que se busca su lugar en el mundo. Desde luego, por mucha gracia que me haga, nunca sería la condesa viuda, cuya visión de la vida se quedó anclada en el siglo XIX.

La condesa viuda

Estas son mis cinco razones:

Carson y su voz de barítono

La he visto en versión original y es un primor. Al ser una serie inglesa, las pronunciaciones son divinas y algo de oído he hecho. Pero lo mejor de la versión original es la voz de Carson, el mayordomo mayor. Es una voz profunda de barítono, que unida a su perenne seriedad hace que hasta parezca cómico. Aunque no sepas inglés, ponlo un momento en versión original para escucharle. De verdad que merece la pena.

La condesa viuda

Ya he dicho antes que nunca sería ella, pero que me ha hecho reír mucho. Es de las que las matan callando y cuando habla, sube el pan. Por supuesto, siempre tiene algo que decir acerca de cualquier tema, y no se va a dejar amilanar por el hecho de ser mujer. Su opinión es tenida en cuenta, y pobre de aquel que la tome por el pito del sereno, porque va a salir escaldado. Junto con sus sentencias casi de muerte, me quedo con su fruncimiento de labios. Con eso lo dice todo.

Vestirse para la cena

Una costumbre que se ha perdido es vestirse para la cena. Ya ves, yo ceno en pijama si me descuido y esta gente se pone sus mejores galas, las perlas, los peinados… Claro que sus cenas no son como las mías. No solo no tienen que vestirse solos, como he dicho antes no se abrochan ni un solo botón, que para eso están las doncellas y los ayudas de cámara (con los que además tienen que tener confianza, claro, que son los que les vistes y desvisten), si no que además las cenas se prolongan con juegos de cartas y varias copas en la sobremesa. Eso cada día. Yo lo llamo pequeñas fiestas, aunque ellos dirán que son las cenas normales y corrientes.

Las cenas

Ya te he dicho que se visten para la cena, pero es que la cena en sí es un motivo para vivir allí. No creas que hacen un fish and chips y a la cama. No, nada de eso. Hacen cenas que casi son banquetes y para eso tienen a la cocinera, la señora Patmore que es un personaje entrañable, y a su ayudante Daisy, que es un poco bruta pero tiene muy buen corazón. Tres platos más el postre que te sirven varios mayordomos.

Y después ya se pueden pasar a las tertulias, las cartas y, sobre todo, a las copas.

La vida de los sirvientes

Me gustaría vivir en Downton Abbey para estar al día sobre la vida de los sirvientes y, sobre todo, conocer a Anna, que es la mejor persona que existe en el mundo. Es una persona dulce y entrañable, doncella de las hijas (de las tres), que guarda secretos de otros y también los suyos propios, y que sufre como nadie en esta serie. Desde luego hay una cosa que no le voy a perdonar a los guionistas. No hacía falta que Anna pasara por eso. Hasta ahí puedo leer, si quieres saber de lo que hablo tendrás que verlo entero.

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Estas son mis cinco razones por las que viviría en Downton Abbey. Como verás, no soy tonta y no pido vivir como sirvienta sino como parte de la familia, de los ricos, de los que no se abrochan ni un botón. Me encantaría ver cómo mi doncella me ayuda a ponerme el pijama de unicornio. ¿Te imaginas? Madre mía, si es que no valgo para rica ni en la imaginación…

Te advierto que si no has visto Downton Abbey y te pica la curiosidad, no te vas a quedar en el primer episodio. Hazte un planning porque como empieces no vas a querer parar de verlo. ¡Es adictiva!

Y si la has visto, cuéntame qué te ha parecido en los comentarios. ¡No me dejes hablar sola!

Como ya te he dicho, si te gusta el chicklit, disfrutarás con Downton Abbey, pero si quieres seguir leyendo novelas con chispa, te recuerdo que tienes gratis la Superguía de lectura chicklit con 50 recomendaciones de novelas para que nunca te quedes sin lectura. ¡Tan solo deja tu email y la recibirás en tu correo! ¡Gratis!

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2 Comments

  • Reply Ari 25 enero, 2020 at 04:41

    Yo viviría en Downton por la ropa y por las intrigas. Están todo el día intrigando 😂

    • Reply Pilar G. Cortés 28 enero, 2020 at 12:26

      Lo de la ropa es que se sobreentiende. ¿Quién, en su sano juicio, no estaría loca por llevar esa ropa? Y además sin problemas para ponérsela, porque, total, les visten.
      Lo de las intrigas se me ha pasado. Es verdad, yo también estaría todo el día intrigando. Cuando no es una cosa es otra, pero todo el día conspirando. Aunque debe ser agotador, pero no pasa nada, que para eso descansan en esas pedazo de camas.

      ¡Besotes!

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