Confesiones de una compradora compulsiva: Película versus libro

Confesiones de una compradora compulsiva

Pese a que el libro en castellano se llamó Loca por las compras, para su versión cinematográfica optaron por respetar la traducción y se llamó Confesiones de una compradora compulsiva.

Confesiones de una compradora compulsiva

Si me gustan los libros chicklit, las películas… las películas también. Solo que cuando llegan al cine, las adaptaciones se convierten en comedias románticas. También es verdad que destacan más el romance que en los libros, le dan más voz al protagonista masculino, pero no dejan de ser historias chicklit. Al menos en lo que a mí respecta.

Con Confesiones de una compradora compulsiva debo decir que vi la película antes de leer el libro. Sí, soy consciente de que la cosa funciona mejor al revés, pero es que tengo un pronto rebelde que de vez en cuando me sorprende. De todos modos, ya había empezado a leer la serie de libros por el segundo, y me di cuenta de que era la misma Becky mientras veía la película. No me había informado antes de verla y fue toda una sorpresa encontrármela de carne y hueso.

La historia

La película nos cuenta la historia de Becky Bloomwood, una periodista que tiene un ligero problema con las tarjetas de crédito. Ligero por decirlo suavemente, claro. Gasta sin complejos hasta que le llega la factura de las tarjetas. Refleja muy bien la pulsión que la atrapa cuando ve una tienda, me gusta especialmente que ella ve cómo le hablan los maniquíes.

Confesiones de una compradora compulsiva

Pero no solo de compras vive la protagonista. Es periodista, consigue un trabajo nuevo, conoce a Luke, cae en bancarrota, pelea con la bruja piernaslargas, y… bueno, y todo lo demás casi mejor no lo cuento porque entonces te quedarán pocas ganas de ver la película, y lo que aquí intento es que la veas. Aunque no lo parezca.

Los personajes

Lo que diferencia las historias chicklit unas de otras son los personajes. Son los que hacen la trama inolvidable, o hacen que se convierta en la peli perfecta para echarse un sueño después de comer. En Confesiones de una compradora compulsiva tenemos un elenco entrañable.

Rebecca Bloomwood

Isla Fisher se encarga de dar vida a Becky. Me encanta esta actriz para el papel porque tiene esa expresión entre inocente y pardilla que le va tan bien al personaje. Pero con la profundidad que Becky se merece. Es totalmente ella.

Luke Brandon

Confesiones de una compradora compulsiva

El guapísimo Hugh Dancy interpreta al guapísimo Luke, el pretendiente de Becky. El que se queda prendado de ella nada más verla, porque, como todas sabemos, es tan adorable que no queda más remedio que amarla. Y atentas porque hay un gesto final con el pañuelo verde que enamora a la más blanda.

La amiga Suze

Como puntal a la loca de Becky tenemos a su amiga Suze, interpretada por Krysten Ritter. Esta actriz me encanta, y este tipo de papeles le van que ni pintados. No es la primera película de este tipo en la que aparece.

Papá y mamá Bloomwood

Los padres de Rebeca, interpretados por la gran Joan Cusak y el enorme John Goodman. No hay nada que este hombre pueda hacer mal. En la película tienen más peso que en el libro, pero como ya dije en la entrada del día del padre, me encanta conocer a los progenitores de la protagonista. Entiendes muchas de sus locuras.

Alicia Billington

Mención especial para la bruja piernaslargas, que pretende hacerle la vida imposible a nuestra Becky y que casi, casi, lo consigue.

Confesiones de una compradora compulsiva: la película

Aunque pueda parecer que todas las comedias románticas son iguales en realidad no lo son. Se parecen, tienen siempre el mismo esqueleto, pero lo que las hacen únicas son las historias y sus personajes.

Confesiones de una compradora compulsiva no es una excepción. Tiene a su chica conoce chico, a su chica se mete en problemas, etc, pero como esa chica es Becky, el amor de Luke y el nuestro como espectadoras brota casi a la par.

Es una película entretenida, tampoco creo que sea de una calidad excelente, pero qué sabré yo, si lo mío es leer. (No le dieron ningún Oscar, eso sí). Yo lo más que le pido a este tipo de cine es que no me aburra y eso lo consigue. Y tiene algún toque original.

Película versus libro

No voy a engañar a nadie: la película es bastante diferente al libro. A mi me gustan ambas, pero hay que verlo como si fueran productos diferentes. Para empezar, la película se desarrolla en Nueva York, mientras que en el libro están en Londres (no se va a Nueva York hasta la segunda parte). Becky no trabaja desde el principio en un periódico financiero.

Sin embargo, pese a estas diferencias, la esencia, bajo mi punto de vista, permanece. Aunque cambian algunos puntos de la historia, lo profundo sigue ahí. Becky sigue siendo la misma Becky, inocente y a veces absurda del libro, y Luke sigue siendo el raro y distante del libro.

Mi consejo: que os leáis el libro primero, y cuando vayáis a ver la película, lo olvidéis. Olvidaos de todo lo que habéis leído y quedaos con lo principal de los personajes, con el corazón, y veáis la película como si fuera la primera vez que os cuentan la historia.

Se trata de entretenernos, no de sacar la novela en el cine e ir comprobando qué partes son fieles y cuáles no.

Y contadme: ¿habéis visto la película? ¿Cuál es vuestro personaje favorito?

Pilar G. Cortés

View posts by Pilar G. Cortés
Mamá, lectora compulsiva, escritora, superviviente de cáncer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll to top